Guisao de cordero con rellenos

 

 

       En ocho cucharadas de aceite se fríe un kilo de cordero hecho pedazos. Se saca a un perol, y en el aceite que quede se fríe una cebolla y dos tomates rallados con un poquito de pimentón puesto al final. Se echa encima del cordero añadiendo una rama de perejil, un vaso de vino, pimienta en grano, un poco de agua y sal. Cuando rompa a hervir se le echan los rellenos y seguirá cociendo hasta que esté todo muy tierno y la salsa reducida. Un poco antes de apartarlo se le pica un ajo y se le añaden dos cucharadas de almendras de piñón. En el momento de servirlo se le ponen por encima dos huevos duros partidos a rodajas.

       La gracia de este guiso es que lleve muchos rellenos.

       Para esta cantidad se baten tres huevos, añadiendo un poco de pan rallado, sal, pimienta, perejil y unos cuadricos de jamón. Se deja la masa blanda y, a cucharadas, se va friendo.