La noche del 24 de Junio de 1631, en el jardín del Conde de Monterrey, la Condesa Duquesa de Olivares organizó una fiesta para Sus Majestades que quedó descrita en una relación que, afortunadamente, incluyó don Casiano Pellicer, oficial de la Real Biblioteca de S.M., en el Apéndice de documentos cómicos de la parte segunda de ese monumento para nuestra profesión que es el Tratado histórico sobre el origen y progresos de la comedia y del histrionismo en España, publicado en 1804.
          La primera comedia que se representó fue la titulada Quien más miente medra más, de Quevedo y Antonio Hurtado de Mendoza. La segunda comedia, La noche de San Juan, escrita por Lope de Vega. En ella, el Fénix entra y sale de la convención, cita al representante, se cita a sí mismo, nombra a los invitados, se jacta de haberla compuesto en cinco días, de sobrarle catorce horas para cumplir los preceptos temporales, y llena de vida, de nuevo, otro enredo entre jovencitos que buscan el amor desesperadamente, y como dice la relación retratando en ella las alegrías, licencias, travesuras y sucesos de la misma noche, escrita con toda la gala, donaire y viveza que ha mostrado este maravilloso ingenio en tantas como ha escrito, en que ninguno del mundo le ha igualado, y de quien los que agora florecen en este arte le han aprendido.

 

        "La noche de San Juan como gran metáfora de la trasgresión, de la búsqueda de lo desconocido, se erige aquí en un personaje más". Así habla la directora Helena Pimenta del montaje de la obra de Lope de Vega que ha puesto en pie con la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico y con el que se abre el cada vez más prestigiado Festival Clásicos en Alcalá. Otra mujer, Yolanda Pallín, se ha encargado de realizar la versión de esta obra escrita por uno de los más grandes autores de la historia de la dramaturgia española.

        Pimenta recuerda que son numerosas las culturas que han rendido culto al solsticio de verano, en el que se practicaban rituales vinculados a la purificación, la fecundidad, la solicitud de bonanzas y el alejamiento de males. La magia de esta noche especial, que la cultura cristiana ha situado en el día de San Juan, ha sido registrada en la literatura popular de muchos países. "Lope de Vega la convirtió en marco de sus obras en varias ocasiones y en La noche de San Juan no habla de la tradición rural de dicha festividad, sino que los sucesos de la obra son fiel reflejo de tal celebración por parte de la sociedad madrileña del siglo XVII", comenta la directora.

        Helena Pimenta ha optado por una propuesta en la que ha decidido prescindir de los aspectos de celebración cortesana, ya que esta obra se hizo para entretener al monarca. "Sin embargo -explica- mantenemos la meta-teatralidad que el contexto de representación le otorgó y que ha dado lugar a un nuevo juego, ya que el espacio de la representación se convierte aquí en el espacio mágico en el que los personajes tienen la oportunidad de vivir experiencias que su vida cotidiana ha limitado". En el amplio reparto destacan jóvenes actores como Eva Rufo, Rebeca Hernando, David Boceta, Alejandro Saá, David Lázaro, Javier Lara o Isabel Rodes, entre otros, acompañados por el pianista Ángel Galán en directo. En esta ocasión, la escenografía lleva la firma de José Tomé y Pedro Galván.


  
Reparto:
Leonor: Eva Rufo
Inés: Rebeca Hernando
Don Luis: David Boceta
Don Juan: Alejandro Saá
Tello: David Lázaro
Don Bernardo: Javier Lara
Blanca: Isabel Rodes
Antonia: María Benito
Don Pedro: Íñigo Rodríguez
Fenisa: Mónica Buiza
Marfisa: Cristina Bernal
Leonardo / Félix: Rafael Ortiz
Fabio / Octavio: José Juan Rodríguez
Piano: Ángel Galán

 



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